¿Qué es el cáncer?
- Dr. Carlos Silva

- 12 dic 2025
- 2 Min. de lectura

El cáncer es una enfermedad que se puede originar en casi cualquier parte del cuerpo debido a que nuestro organismo está formado por muchos tipos de células. Estas células del cuerpo comienzan a crecer de manera descontrolada ocasionando que se formen tumores y, en algunos casos, que se propaguen a otras partes del cuerpo.
Los tumores pueden ser:
Benignos: éstos no son cancerosos ya que las células de este tipo de tumores no se diseminan a otras partes del cuerpo, generalmente se pueden extirpar y en la mayoría de los casos no reaparecen.
Malignos: éstos son cancerosos, dado que sus células tienen anomalías, se dividen sin control, pueden invadir y destruir el tejido a su alrededor, entrar al torrente sanguíneo o al sistema linfático y diseminarse a otros órganos.
Cada tipo de cáncer tiene sus propias características y formas de tratamiento, pero todos comparten algo fundamental: La detección temprana aumenta significativamente las tasas de sobrevida y las posibilidades de recibir tratamientos menos invasivos y más efectivos.
Recomendaciones para reducir riesgos y favorecer la detección temprana
Realizá controles ginecológicos anuales (la mayoría de los cánceres de cuello uterino se pueden prevenir con Papanicolaou y test de VPH).
Evita el consumo de tabaco.
Protegé tu piel del sol.
Adoptá hábitos de vida saludables: dieta equilibrada, ejercicio regular y moderá el consumo de alcohol.
Realizá los estudios de detección temprana que correspondan a tu edad y antecedentes, como mamografía, colonoscopía, PSA u otros que indique tu equipo médico.
¿Qué es la metástasis?
Los tumores se originan en órganos o tejidos por la transformación de sus células debido a mutaciones. Algunas de estas células pueden desprenderse, viajar a través de los vasos sanguíneos o linfáticos y alojarse en otros órganos o tejidos. Cuando esto sucede, hablamos de metástasis.
Existen tipos de cáncer que raramente generan metástasis y otros que lo hacen con mayor frecuencia. Para detectarlas, se utilizan estudios e imágenes como radiografías, ecografías, tomografías computadas, resonancias magnéticas, PET, entre otros.
Lo más importante frente a un diagnóstico de metástasis es poder confiar en el equipo oncológico multidisciplinario, coordinado por el oncólogo y acompañado por profesionales de distintas disciplinas- psicología, nutrición y otras especialidades- que abordan al paciente en forma integral, contemplando sus aspectos físicos, emocionales, sociales y espirituales. Es fundamental realizar todas las consultas necesarias y despejar cualquier duda que surja. La mejor información siempre será la que provenga del equipo tratante. Muchas veces se piensa que metástasis es sinónimo de muerte o que no tiene tratamiento, pero esto no es necesariamente así. En muchos casos, la metástasis puede tratarse e incluso curarse.
Los pacientes suelen asociar la palabra “metástasis” con el final de la vida o con el fin de los tratamientos específicos. Es fundamental intervenir en esa desesperanza, animarlos a consultar a su médico acerca de las opciones para atender la enfermedad metastásica, y brindar un espacio para expresar miedos, preocupaciones y angustias.



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